
Hacía bastante que no ganaba una carrera porque estaba centrado en otro objetivo y ya tenía ganas. La prueba fue un poco a ciegas por las duras condiciones meteorológicas del fin de semana que no han evitado ver tres espectaculares carreras en Estoril. Quiero dar las gracias a mi Club de Fans y dedicar el triunfo a Juanito Llansá. Ahora vamos a Valencia para cerrar el Mundial y si subo al podio batiré el récord de puntuación.
Vuelta al triunfo. Ya casi me había olvidado de lo que era ganar una carrera y es que la prioridad era otra. Pero tenía ganas de conseguirlo y en Portugal es especial. Desde que estoy en MotoGP se ha convertido en una pista que tiene algo que me hace sentirme cómodo y me permite ir rápido con la M1. Por eso quería que Yamaha me dejase repetir el astronauta que tan bien funcionó en 2009, les agradezco el gesto.
Duras condiciones. La carrera fue fantástica, aunque un poco a ciegas. Sin referencias sobre los neumáticos, decidimos utilizar la misma estrategia que el año pasado. Era arriesgado, pero salió bien. Llevábamos todo el fin de semana con lluvia y sin salir a pista mucho rato. El warm-up en mojado lo complicó todo aún más, así que tuvimos que recurrir a la intuición y la experiencia. Quiero dar las gracias a mi Club de Fans que ha tenido que vivir unos días terribles, meteorológicamente hablando. Espero estar con ellos de nuevo esta semana. Y el triunfo en Estoril se lo dedico a Juanito Llansá, mi mecánico de toda la vida, que por primera vez no ha podido estar con nosotros debido a un problema familiar. Un fuerte abrazo a toda tu familia y espero verte el jueves en Cheste.
Estoril no defraudó. Pese al tiempo, creo que se han vivido tres carreras que demuestran la calidad del motociclismo, la buena salud de la competición. Moto2 fue preciosa y emocionante, con mucha igualdad desde el inicio y muchos pilotos jugándose el triunfo. Y 125cc fue todo un espectáculo. Dos carreras en una y con un protagonista desde que se cae justo antes de la segunda salida, en la vuelta de formación: Marc Márquez. Demostró que además de tener suerte hay que arriesgar y fue una gozada ver cómo no se conformó con ser segundo o tercero en meta.
Fin de temporada. Ahora nos vamos a Valencia, en casa, en la última carrera de la temporada, y con muchos retos por conseguir. No me vuelven loco las estadísticas, pero sería muy bonito ganar por primera vez en el circuito Ricardo Tormo. Es un trazado que siempre se me ha resistido (y también a la M1) y esta vez tengo una nueva oportunidad de vencer y sin mucho que perder. También tengo al alcance el récord de puntuación en un Campeonato del Mundo. Me haría falta un nuevo podio, así que tampoco estaría nada mal subir al cajón.










