
El mejor final posible
Todavía no me lo creo. He conseguido ganar las dos últimas carreras y sobre todo la del domingo en Cheste, donde nunca lo había logrado. El récord de puntos es un bonito recuerdo que nunca olvidaré. 383 es una cifra increíble, jamás imaginé que fuese posible conseguirlo, lo que demuestra que por fin he logrado ser consistente, muy regular en MotoGP. No me he caído en carrera, lo que es el camino a seguir para el futuro, fijarme en mí mismo y seguir mejorando.
Gran susto
La casi caída en esa acción con Simoncelli y la remontada desde la octava posición me ha puesto en un aprieto, porque ahora no sé qué carrera ha sido mejor, si Jerez o ésta. Fue muy bonita la batalla con Marco, luego rodando mucho tiempo con Stoner y Rossi, y por último a solas con Casey. A lo largo de todo el fin de semana conseguí ir muy rápido, pero Casey me superó en muchas ocasiones. En teoría era una batalla entre los dos, pero con él de favorito. Le deseo lo mejor en Honda.
Sentimientos
Fue muy emotivo estar todo el fin de semana con mis padres, que no habían podido escaparse a ninguna carrera este año. También con mis amigos y la gente que ha trabajado conmigo tantos años. Y me impresionó lo alto que es el Príncipe Felipe, a quien regalamos un casco Marc, Toni y yo. Fue un placer conocerle y que me entregase el trofeo de ganador en el podio. Tampoco faltó a la cita el Govern de las Illes Balears. Una delegación encabezada por el President Antich vio la carrera en el box y me ha dicho un pajarito que disfrutaron muchísimo y aplaudieron cada adelantamiento.
Vuelta al trabajo
La noche del domingo fue otro de los momentos más especiales de mi carrera, porque me vi en la Ópera de Valencia colocando una placa con mi nombre en lo alto de la ‘Torre de los Campeones’. Han sido jornadas muy intensas, con poco tiempo para saborearlas, pero poco a poco me voy dando cuenta de lo que he logrado. Pese a ello, hemos de cambiar el chip y trabajar ya en 2011. Hoy y mañana probamos la nueva moto, espero que la meteorología nos acompañe. Y claro, en mi moto pondré el número 1, el 1 que llevó mi amigo Wayne Rainey, al que he querido homenajear, el último campeón del mundo con Yamaha que puso ese gran dorsal en el carenado.
Posdata
Por último, este fin de semana corro con un Abarth en Montmeló. Tengo ganas de divertirme un rato con las cuatro ruedas y desconectar un poco.










